Rugby, mucho más que un deporte

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Rugby, mucho más que un deporte

En los últimos años el rugby ha ido ganando gran popularidad en nuestro país. Si hasta hace una década practicarlo era cosa de pequeños grupos aislados que habían entrado en contacto con este deporte en otros países como Australia o Inglaterra, en la actualidad está plenamente presente en nuestra sociedad.

A día de hoy, casi en cualquier ciudad española podemos encontrarnos con un equipo o escuela de rugby al que sumarnos para acercarnos a esta disciplina y los principales operadores suelen retransmitir los partidos del torneo Seis Naciones, el de mayor prestigio del mundo. Es más, el rugby también ha pasado a formar parte de las páginas especializadas en pronósticos, bonos y apuestas que monitorean los encuentros deportivos más importantes, y grandes empresas como Iberdrola o Heineken han comenzado a patrocinar las ligas nacionales.

Sin embargo, y a pesar de que desde hace aproximadamente 3 años el rugby ha ido ganando adeptos en nuestra sociedad, todavía son muchos los que no ven con buenos ojos este deporte de contacto al que tachan de peligroso y violento. Nada más lejos de la realidad. Hoy te ofrecemos algunos motivos por los que el rugby es el mejor deporte que vas a probar en años.

Beneficios del Rugby

  • Fomenta valores como el compañerismo y el trabajo en equipo. A pesar de que son muchos los deportes que se juegan en equipo, es habitual que en ellos siempre exista cierto deseo de protagonismo por parte de cada individuo. Esto jamás ocurrirá en un equipo de rugby. Para los jugadores de esta disciplina no existe el individualismo, todos son uno y ese uno es el equipo. De nada vale que haya una superestrella en el equipo, sin la ayuda del resto de jugadores jamás se podrá alcanzar el éxito.Rugby, mucho más que un deporte
  • El respeto es la base de todo su juego. Alguien dijo alguna vez que “el rugby es un deporte de hooligans jugado por caballeros” y no le faltaba razón. El respeto y la humildad son dos de los pilares sobre los que se sostiene este deporte. Respeto entre los propios compañeros, hacia el equipo adversario y con el cuadro arbitral. Estamos hartos de ver en la pequeña pantalla cómo los deportistas se enfrentan a los árbitros por sus decisiones llegando en ocasiones a la agresión física. En el rugby este tipo de actitudes son impensables, los jugadores acatan todas las decisiones sin ningún tipo de objeción; es más, solo los capitanes pueden dirigirse al árbitro en caso de que se quiera comentar algo.
  • Lo que pasa en el campo, se queda en el campo. No nos vamos a engañar, el rugby es un deporte de contacto y no es raro ver a los jugadores con moratones o labios partidos. Recibir y dar golpes es algo habitual en esta disciplina pero, a diferencia de lo que ocurre en otros deportes, esta situación no se entiende como algo personal. Si un jugador le da un golpe a otro, no pasa nada, son gajes del oficio. No hay una motivación vengativa entre los jugadores de rugby y esto es precisamente lo que convierte a esta disciplina en una de las grandes abanderadas de la deportividad. Ejemplo de ello es que al terminar el partido ambos equipos forman un túnel por el que pasan sus rivales al tiempo que les aplauden y felicitan por el trabajo realizado, independientemente de si han ganado o perdido.
  • Tiene amplios beneficios para nuestra salud. El rugby nos ayuda a disminuir los niveles de estrés y ansiedad a los que estamos sometidos a diario. Por otra parte, se trata de una disciplina que se practica al aire libre, por lo que es ideal para aquellas personas que huyen sistemáticamente de los gimnasios. En cuanto al entrenamiento, el rugby fomenta el trabajo del tronco y de las piernas. Sentadillas, planchas, flexiones, burpees o dominadas son ejercicios habituales en una sesión de entrenamiento. También el trabajo de brazos y espalda está presente con ejercicios de press de banca y remo. Sesiones duras de trabajo que tienen como resultado un fortalecimiento del core, brazos y piernas, así como una mejora de nuestra capacidad percepción espacial y visión periférica.

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