Las temidas frutas, ¿causan obesidad?

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Gracias a la desinformación, o mejor dicho, la mal información que hay por Internet, muchas personas temen a comer frutas a ciertas horas del día, o cuidan mucho las cantidades. Uno de los que apoyan esta afirmación es el Dr. Robert H. Lustig, quien afirma que la fructosa contenida en la fruta puede llevar a un mayor almacenamiento de grasa.

Pero ¿qué tan cierto es esto?

Hay ciertos estudios que confirman que el consumo de fructosa puede causar riesgo de enfermedades como hipertensión, obesidad, síndrome metabólico, diabtetes, y enfermedades cardiovasculares.

Pero lo que nunca mencionan, es que para que se produzcan estos efectos negativos las dosis de fructosa son bastante altas, es decir, un consumo exagerado de frutas. Y es que no tiene por qué alarmarte, ¡¡todo en exceso es malo!!

Por ejemplo, uno de los estudios demostró que realizando una dieta alta en fructosa durante 7 días, aumenta los depósitos de grasa en el hígado y en el músculo. Pero, las cantidades que se proporcionaron diariamente eran de 3,5 gramos de fructosa por kilogramo de peso. Es decir, si yo peso 53 kg, tendría que comer 186 gramos de fructosa al día, que son 38 plátanos al día para obtener esos resultados (y creo que hasta ahora no he conocido a alguien que coma esas cantidades de frutas)

Por otra parte, muchísimos estudios confirman los beneficios de las frutas. En un artículo en “The Journal of The American Medical Association” se demostró que un aumento en el consumo de frutas está vinculado a una disminución del peso corporal y un menor riesgo de enfermedades asociadas a la obesidad

¿Cuánto debo de comer?

Según un meta-análisis, el consumo de fructosa saludable puede ser entre 25-40 gramos. Que es igual a 8 tazas de fresas ó 3 manzanas ó 5 plátanos. Tienen que recordar que las frutas contienen fibra y muchísimas vitaminas y minerales que son beneficiosos para nuestra salud. Completamente diferente es ingerir latas de refresco endulzadas con jarabe de maíz de alta fructosa.

Por tanto, en vez de evitar este tipo de alimentos que nos aportan tantos nutrientes, disminuye aquellos que realmente no tienen.

Fuentes

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