Dietas hipocalóricas y ejercicio físico

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Un nuevo año ha comenzado, pero deja atrás unas navidades muy duras y con ellas los muy temidos kilitos de más que hay que empezar a rebajar. Primer paso, apuntarse en al gimnasio, segundo paso y más importante que el primero, ir al gimnasio. No solo hay que apuntarse, no solo hay que desearlo, hay hacerlo.

Esto me lleva a un punto del que quiero informar, ya que en Enero el objetivo principal es reducir esos kilitos demás hacemos cosas que no deberían ni pasársenos por la cabeza. Todo el mundo desea una pastillita milagrosa que sea saludable, y ponga de la noche a la mañana un cuerpo 10, unas mejoras físicas de campeón del mundo, pero no la hay por lo que tenemos que currarnos y mucho esa operación biquini que empieza ya.

Algo que debemos tener claro desde el minuto uno, es ejercicio y alimentación van de la mano, y como eso es una verdad como un templo y no soy nutricionista me voy a centrar en la relación entre las dos. El cuerpo necesita una serie de sustancias que utiliza para realizar ejercicio.

  1. La Fosfocreatina (PC), es la energía utilizada para ejercicios anaeróbicos alácticos, esta se almacena en el músculo.
  2. La Glucosa es la fuente utilizada para el tipo de ejercicio anaeróbico láctico, se utiliza con ausencia de O2, y la reacción se produce en el citoplasma, da como producto final acido pirúvico. También se produce el metabolismo de glucosa por medio aeróbico con la presencia de O2 mediante la glucólisis, el ciclo de Krebs y la cadena transportadora de electrones, las dos últimas se producen en la mitocondria.
  3. Los Lípidos, es una gran fuente de energía cuando la intensidad es baja, hay O2 para poder catabolizar los ácidos grasos.
  4. Proteínas, esta fuente de energía es casi nula, se da en situaciones de ayunas.

89675-dieta-en-navidadDebemos tener cuidado con las dietas que hacemos, no solo por los efectos secundarios, ni fiarnos al 100% de esas dietas milagro, porque pueden tener muchas referencias y muy buenas, pero tener unos efectos secundarios a medio y largo plazo nefastos para nuestra salud. Las dietas hipocalóricas restringen la ingesta de hidratos de carbono, estos hidratos son los que por medio de la insulina se almacenan en el hígado y en los músculos en forma de glucógeno, que utilizaremos para realizar ejercicio.

Las dietas que restringen esta ingesta lo que intentan conseguir es la utilización de lípidos más rápidamente y entrar en estado de cetosis. Este estado, utiliza los lípidos como fuente de energía para el cerebro y el corazón. Ciertos estudios dicen que esto es bueno y otros dicen que es malo, aun no está bien claro ni se ha llegado a una conclusión consensuada, ya que la falta de información hace de este estado de cetosis sea aun un misterio. Lo que sí está claro es que el cerebro y el corazón pueden utilizar los cuerpos cetónicos como medio de energía.

En mi opinión, es cierto que el estado de cetosis se consigue por la metabolización de lípidos, pero desde mi punto de vista esto se consigue en un estado casi vegetativo, donde las reservas energéticas son tan bajas que el cuerpo necesita estos cuerpos cetónicos para obtener energía, ya que la metabolización de los lípidos dan como producto estos cuerpos cetónicos, que se desechan por la orina y el aliento, produciendo problemas renales y alitosis si se prolonga en el tiempo. Cuando el cuerpo necesita esos cuerpos cetónicos para obtener de energía, no los desecha y los utiliza como fuente energética y no los desecha, es cuando en las dietas dicen que el cuerpo se acostumbra y se produce una homeostasis (equilibrio).

Una-dieta-post-NavidadComo ya hemos dicho antes ejercicio físico y alimentación van de la mano, y estas dietas no son recomendadas si se realiza ejercicio físico porque el cuerpo no tiene glucógeno para poder realizarlo y las personas que lo realizan notan cansancio, dolores de cabeza, nauseas, mareos, deshidratación, desequilibrios electrolíticos, aumento del neuotrasmisor GABA, un neurotrasmisor inhibitorio, relajante, que reduce la activación nueronal, y en casos extremos, fallo cardiaco y coma. Debemos conocer el contexto, la vida activa (de realización de ejercicio) que llevamos para saber el tipo de dieta que debemos y necesitamos hacer, para ello están los nutricionistas que evalúan las condiciones y el contexto en el que la realizamos. Muchos estudios evalúan positivamente la dieta cetogénica en el tratamiento de epilepsia refractaria, al igual en personas con obesidad, pero la mayoría de las personas, por no decir el cien por cien, no están en este contexto por lo que puede que este tipo de dietas no es la solución a esos kilitos de más.

Quieres conseguir el objetivo, trabaja duro para ello, desde mi experiencia te digo que nadie regala nada, que lo que rápido se pierde, rápido se recupera y la diversidad de opiniones sobre dietas o rutinas de ejercicio es diversidad de opiniones, realiza dietas saludables, ejercicio saludable, acude a profesionales y sobre todo siéntete bien haciendo lo que haces.

Bibliografía

  • Terreros, J. L., Navas, F. J., Gómez – Carramiñana, M. A., Aragonés, M. T., (2003), “Valoración funcional, aplicaciones al entrenamiento deportivo”, Madrid, Gymnos.
  • Galván-Manso, M., Arellano, M., Sans, A., SanMartí, F. X., Gómez, L., Vernet, A., & Campistol, J. (2001). Dieta cetogénica: una alternativa válida en epilepsias refractarias.Rev Neurol, 33(11), 1010-4.
  • Saz-Peiró, P., Alonso-Sánchez, M. F., & Saz-Tejero, S. (2012). La restricción calórica y el Ayuno en la prevención y tratamiento del cáncer.Medicina naturista, 6(2), 78-88.
Antonio Miranda

22, Madrid. TAFAD. Actualmente estudiando grado de CAFyD. Monitor de natación, socorrista, entrenador de futbol, con experiencia en TRX.

1 Comentario

  1. No sirve de nada realizar ejercicio sin tener una dieta equilibrada y viceversa. Como bien dices, van de la mano y una necesita de la otra. Eso sí no vale ni cualquier dieta ni cualquier tipo de ejercicio. Es necesario contar con un plan de entrenamiento adaptado a nuestros objetivos y a condición física, así como una dieta personalizada. Para ello, lo mejor es ponerse en manos de profesionales que nos aconsejen lo mejor.

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