Entrenamiento Invisible

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Todos somos conscientes de la importancia de cumplir con nuestra sesión diaria de entrenamiento para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto, pero el éxito va más allá de la hora o dos horas que estamos ejercitándonos. Existen hábitos que bien incorporados a nuestra rutina diaria nos llevarán a hacer efectivas las horas de trabajo físico. En deportistas de alto rendimiento se dice que lo que marca la diferencia es el entrenamiento invisible pero, ¿qué es y cómo podemos incorporarlo a nuestra programación?

¿Qué es el entrenamiento invisible?

Según la RAE, entrenamiento es la “acción y efecto de entrenar” e invisible “que no puede ser visto”. Podríamos definir entrenamiento invisible como el conjunto de acciones y actividades que nos rodean en nuestra vida, independientemente de nuestra condición física, y que pasa desapercibido. Todo aquello que el deportista hace mientras no entrena: descanso, nutrición, higiene y cuidado corporal o fisioterapia. El entrenamiento invisible está presente en todas las tareas de nuestra vida cotidiana, en nuestro estilo de vida y en el compromiso con nuestra salud. Es el conjunto de hábitos que nos ayudará a rendir mejor durante nuestras horas de entrenamiento activo.

¿Qué podemos incorporar a nuestro entrenamiento invisible?

Ahora que sabemos lo que es el entrenamiento invisible, tenemos que buscar y conocer esos hábitos para incorporarlos a nuestro estilo de vida. A continuación, veremos una serie de pinceladas sobre qué hacer para que pasen a formar parte de nuestra rutina.

Nutrición

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Debemos prestar especial atención a nuestra alimentación, no solo pre y postentrenamiento, sino también a nuestro hábito alimenticio. Con la ayuda de un especialista podemos establecer una dieta ajustada a nuestros objetivos, a la ingesta calórica que necesitemos, el balance energético que nos convenga y si necesitamos suplementación. Como norma general, lo recomendable son cinco comidas diarias y respetando “5 al día”, que son las raciones de fruta y verdura recomendada por nutricionistas, sin olvidar las proteínas y los hidratos de carbono, las primeras por su poder reparador y los segundos como fuente de energía. Además, debemos cuidar el modo en que cocinamos los alimentos y cuál es el que se adapta a nuestras particularidades. Por otra parte, establecer un horario regular en las comidas nos ayudará a prevenir desordenes y mantener el metabolismo activo. En este apartado no podemos olvidarnos de la hidratación y lo fundamental que es reponer agua y electrolitos.

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Descanso

Sin duda el descanso es un elemento indispensable del entrenamiento invisible. Cuando hablamos de él no estamos hablando necesariamente de estar tumbados una semana en el sofá. En muchas ocasiones se trata de un descanso activo en el que disminuye la carga de trabajo. Por ejemplo, si somos runners, descanso puede ser una salida suave en bici un día a la semana. Respetar el descanso nos ayudará a prevenir y evitar lesiones y el sobreentrenamiento. Otro aspecto fundamental del descanso son las horas que dedicamos a dormir. Durante el sueño liberamos hormonas que regeneran el tejido muscular, reparando y haciendo crecer el músculo. Es importante respetar el horario normal del sueño siguiendo un patrón, sin variar en exceso la hora de irnos a dormir y evitando estímulos como pueden ser la televisión, el ordenador, etc.

Fisioterapia

fisioterapiaAcudir periódicamente al fisioterapeuta también forma parte del entrenamiento invisible. Es “mejor prevenir que curar” y no tenemos que esperar a que aparezca la lesión para ponernos en manos de un profesional que cuide nuestros músculos y los prepare para sacarles el máximo rendimiento. Además, después de un esfuerzo importante un buen tratamiento hecho por un especialista ayuda a la recuperación muscular.

Otros aspectos

En ocasiones, por trabajo, por estudios, etc. pasamos muchas horas al día sentados, si no adoptamos una posición adecuada nos puede pasar factura. Cuidar la higiene postural también forma parte del entrenamiento invisible. Asimismo, hacernos un chequeo médico, ir al dentista, cuidar la piel (cuidado con el sol) son pequeños detalles que bien llevados no nos supondrán gran esfuerzo. Finalmente, no podemos olvidarnos de utilizar una indumentaria adecuada durante nuestro entrenamiento activo (ropa y calzado) y durante el invisible, poniendo especial cuidado en el uso de tacones, zapatillas desatadas que desestabilizan la pisada, etc.

En general, el entrenamiento invisibles es aquello que hacemos o dejamos de hacer fuera de nuestra planificación deportiva, con el objetivo de mantener o mejorar nuestro rendimiento como deportistas y sin renunciar a nuestro equilibrio personal. Llevar un estilo de vida saludable también forma parte de la vida del deportista, pues esta etiqueta se lleva las 24 horas del día.

Y tú, ¿qué hábitos y rutinas tienes incorporados a tu entrenamiento invisible?

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