Comer grasa para quemar grasa

2

Hoy en día mucha gente se agobia a la hora de hacer dieta. El comportamiento general cuando se quiere adelgazar no deja de ser el de reducir la cantidad de comida que ingerimos para que así, indudablemente, perdamos peso. Ya sea músculo o grasa. En cambio, hay otras personas a las que sí les importa los macronutrientes -proteína, grasa e hidratos de carbono-. No obstante, mucha gente cae en el error de reducir demasiado ciertos tipos y más concretamente, se suele tener miedo a la grasa. Pues se cree que esta es la principal causante de la acumulación de tejido adiposo y por ello se tiende a eliminar o en su defecto, a reducir considerablemente.

Así pues, una de las preguntas que aun me siguen llegando y que provocan dudas en el mundo de las dietas es la de si es necesario comer grasa para quemar grasa. Cosa que al principio sorprende dado que continuamente los médicos recomiendan el consumo de grasas saturadas (de estas menos), grasas poliinsaturadas y omega 3.

En principio, esto podría no tener demasiado sentido. ¿Comer grasa para quemar grasa? Tú flipas. Somos lo que comemos, por lo que si comemos grasa, engordaremos. Es de lógica. Pero la lógica, sin embargo, no se aplica en esta ocasión. Porque en el mundo real, la lógica humana falla más veces de las que acierta.

Así pues, si nos paramos a pensar -algo que recomiendo encarecidamente y más aun en este mundillo en el que hay tanto experto– entonces el hecho de eliminar la grasa de la dieta se podría asemejar a quitarle las ruedas a un coche e irte de viaje.

El cuerpo es un organismo adaptable que se autorregula en base a la comida que ingerimos. Si comes hidratos de carbono durante todo el día, el cuerpo pondrá en funcionamiento la maquinaria necesaria para poder quemar esos carbohidratos de manera eficiente y el resto, lo almacenará (aun si esto significase almacenarlo en forma de grasa). Si comes solamente proteína, entonces el cuerpo se volverá eficiente a la hora de descomponer las cadenas proteicas en fracciones de energía y, si comes solamente grasa entonces…bueno, ya te lo puedes imaginar.

MCT

aceitecocoA modo de ejemplo de comer grasa para quemar grasa, tenemos los triglicéridos de cadena media del aceite de coco (MCT).

Los podemos encontrar en gran abundancia en esta fruta y son, de alguna manera, falsos hidratos de carbono que se asimilan rápidamente pero con la gran ventaja de que no provocan efectos negativos en el organismo. Es decir, que el aceite de coco puede utilizarse para perder peso, de forma que en vez de comer hidratos de carbono y hacer que estos se conviertan en glucógeno, utilicemos las grasas almacenadas a modo de energía.

Estos pequeños individuos son pura grasa saturada, pero con una propiedad sorprendente: y es que muchas de las grasas que ingerimos tardan entre 2-3 horas antes de que el cuerpo las pueda utilizar como energía o, en su defecto, almacenarlas. Sin embargo, los MCT se absorben rápidamente y son una fuente de energía casi inmediata. Así pues, cuando el cuerpo puede acceder a la grasa de manera inmediata, la quema.

LPL – HSL

Los hidratos, como ya sabemos, aumentan los niveles de insulina y si hay algo que la insulina haga increíblemente bien es hacer crecer el tejido corporal. Si ese tejido es músculo, entonces perfecto. Pero muchas veces, sin embargo, es grasa. Y algo no tan increíble es que la insulina puede hacer esto a través de varios mecanismos, pero dos de los más importantes son la regulación de la lipoproteinlipasa (LPL) y la regulación de la hormona-sensitiva lipasa (HSL).

Piensa en la LPL como el equivalente a un transportador de glucosa (tGLUC). La LPL sería la encargada de transportar el azúcar tanto a las células de grasa como al tejido muscular bien sea para ser utilizada a modo de energía o para ser almacenada en forma de grasa. Al igual que el tGLUC, la LPL también está regulada por la insulina, pero solo en las células de grasa. Así que cuando se elevan los niveles de insulina, se dispara la concentración de LPL en las células, lo que les permite liberar grandes cantidades de grasa que en última instancia serán almacenadas.

Sin embargo, la insulina provoca el efecto contrario cuando la LPL está presente en el tejido muscular. Cuando los niveles de insulina aumentan, la concentración de LPL en el músculo disminuye, lo que produce una consecuencia directa: y es que los músculos, literalmente, no puedan quemar la grasa que flota en el torrente sanguíneo. Por lo que se ven obligados a depender de los carbohidratos. Pero, ¿adónde va toda esa grasa? ¡Exacto! A los michelines.

Vale. Pero entonces si no podemos comer carbohidratos, ¿qué pasa con las dietas que se basan exclusivamente en comer proteína?. Comer nada más que proteína, bajo muchos puntos de vista, está considerado como el Santo Grial de las dietas, pero la verdad es que no lo es en absoluto. A pesar de que una gran cantidad de estudios avalen que las dietas altas en proteínas (extremadamente altas) ayuden a preservar el tejido muscular y a acelerar la pérdida de grasa, solamente basan los resultados en la población obesa. Si quieres ponerte en forma, esto se convierte en un problema, pues hay más factores en juego, y uno de ellos es la hormona-sensitiva lipasa (HSL).

La HSL es la responsable de sacar la grasa fuera de las células mediante la descomposición de los triglicéridos en ácidos grasos. De esta manera, estos podrán moverse fuera de las células de grasa y se utilizarán a modo de combustible en otras partes. Pero, ¿por qué liberar la grasa de las células si los músculos no pueden quemarla? La explicación es simple. Y es que aparte de los problemas que puede producir la insulina, los aminoácidos por sí mismos pueden ralentizar la eficacia de la HSL; y con todo esto y la HSL inactiva, al cuerpo se le hace difícil quemar grasa.

Falsas-recomendaciones-para-adelgazar-como-comer-carbohidratosPor otra parte, todas estas dietas bajas en grasa y ultra-bajas en hidratos de carbono funcionan bien si uno se está preparando para algún tipo de concurso. No obstante, existe un gran problema a medio-largo plazo con todas estas dietas y, para evitarte otra vez todo el rollo científico, lo resumiré en que básicamente si esto se prolongase demasiado podrías necesitar de ayuda química para que el organismo pueda volver a funcionar correctamente y así pues, poder solucionar todos los problemas que estas dietas te pudiesen haber creado en primer lugar.

A partir de aquí, resulta realmente útil un buen entrenamiento. Aunque he de decir, que yo soy partidario de hacer ejercicios en casa. Pero bueno, eso va a gusto de cada uno.

Comer grasa es bueno. Muy bueno. Puesto que puede ayudarte incluso a regular las enzimas necesarias para quemar de manera eficiente los carbohidratos. Por consiguiente, si sigues una dieta muy baja en hidratos de carbono durante mucho tiempo, el metabolismo, paulatinamente, dejará de funcionar y la quema de grasa disminuirá. Por eso suelo recomendar a las personas que no practican ejercicio físico el consumo de una gran cantidad de hidratos de carbono una noche a la semana, pues es la herramienta perfecta para reactivar todos los procesos que ayudan a la quema de grasa sin que esto implique ganarla. Simple e increíblemente efectivo.

Entonces, después de toda esta explicación, ¿necesitas comer grasa para quemar grasa? Definitivamente, sí.

Guardar

Guardar

Luis Duato
1996. Estudiante. Amante del deporte y de la nutrición. No me gusta hacer dieta y por ello, utilizo las pizzas y los helados para perder grasa, ganar músculo y mejorar mi salud. Si quieres descubrir cómo, te invito a que me acompañes en esta nueva visión del fitness.

2 Comentarios

  1. Luis, muy buen articulo!

    Esto de quemar grasa me tiene super encojonado! He reducido el consumo de carbohidratos muchísimo, pero aun me quedan esos últimos rollitos tan difícil de quemar.

    Me han recomendado consumir quemadores de grasa o potenciadores de testosterona que activen mi cuerpo para quemar lo que me queda de grasa. ¿Esto es cierto? ¿Estos productos funcionan?

    Un gran abrazo

    • @Juan Disculpa la tardanza Juan, he estado bastante liado. En cuanto a tu pregunta, todo dependerá de la cantidad de grasa que te quede por eliminar y el porcentaje de masa muscular que tengas. Puesto que si no tienes demasiado músculo, por mucho que sigas haciendo dieta no vas a quitarte esos últimos kilos dado que el cuerpo no tiene una base a la que agarrarse. Así pues, si este es tu caso, sería preferible que intentases primero ganar músculo y luego más adelante cuando tengas la estructura muscular desarrollada, empezases a quitarte grasa.

      Por otro lado, si este no fuese el caso y ya tuvieses una base de músculo algo desarrollada, mi recomendación es que los días que entrenes (hablamos de entrenamiento de resistencia: con mancuernas, barra de dominadas…) entonces comas hidratos solamente después de entrenar; y luego los días que no entrenes bien podrías no comer hidratos centrándote en proteínas, grasas y fibra o, reducir considerablemente la cantidad de hidratos; lo dejo a tu elección (aunque yo te recomendaría la primera).

      Por último, por lo que a los quema grasas se refiere, no te los recomendaría y ya no porque no sean efectivos sino porque el componente principal es cafeína es decir, café. Así que mejor sería gastarte el dinero en otra cosa y arrearte una buena taza de café nada más levantarte o 30 minutos antes de entrenar para maximizar la pérdida de grasa.

      Si tienes cualquier otra pregunta, no dudes en hacérmela llegar 🙂 ¡Un abrazo!

Deja un comentario